El discurso pendejo del “periodismo” en la moda mexicana

¡Ni me extrañen tanto que ya volví! Desde hace varias semanas que estoy en deuda con ustedes; por medio de un post facebookero allá por el 5 de marzo, les hablé de la última aberración de la industria de la moda, misma que particularmente se genera y reproduce en el sector periodístico. Me retrasé con el lanzamiento de esta publicación,  es que se me atravesó la semana oficial de la moda mexicana…a la que asistí poco porque ahora las acreditaciones se otorgan a bloggers, influencers y otros bichos raros que ya se clasifican como fashion pros. Sin embargo, yo tranquilo porque sabía que se acercaría algún apasionado con ínfulas de “connoiseur de la mode” a contarme sobre el discurso de tal o cual marca. No me equivoqué, la persona indicada llegó sin ser llamada…

Por Rapha Huerta

¡Ah! Pero es que resulta que para ser un periodista de moda basta con escribir 3 o 4 renglones, poner 25 fotografías, y para colmo, publicar lo mismo que publican los demás medios.  ¿A qué jugamos? ¿A no tener un criterio propio? ¿Jugamos a COMPLACER el ego de los diseñadores que presentan colecciones y a sentirnos sus amigos porque nos dieron un asiento para aplaudir al unísono y comentar cosas lindas con tal de caerles bien, cuando muchas veces, ni ellos se soportan a sí mismos? ¿A eso jugamos?

Alguna vez en un backstage de una pasarela tapatía me dijo un periodista que había que tener una mente positiva para la moda, que había cosas muy “cool” -¡¡vaya argumento!!-, tomé uno de los abrigos de la colección, fui a pedirle que se lo probara, que mirara a través del espejo… Su expresión de disgusto fue la mejor réplica para mí. Acto seguido, buscó un asiento para redactar la nota, al final acabó hablando de la súper cool colección de Alfonsina San Llorente -ni crean que voy a poner el nombre real-; la nota decía que el discurso de la diseñadora era la postmodernidad de una sociedad caótica y repleta de individuos que buscan el factor diferenciador en sus vidas cotidianas por medio de un discurso impactante, expresado a través de prendas súper cool. ¡Por favor! Se había tratado de una colección de Pierrots parisinos en plena depresión, con cara de no haber comido durante al menos una semana y vistiendo prendas enooooormes y mal confeccionadas, punto.

Gracias a este pseudo periodista confirmé que la última aberración del “periodismo” de moda en México es que, para ser considerado periodista/comunicador, sólo tienes que usar el término ‘DISCURSO’ dentro de tu texto. Al parecer, si utilizas esta palabra luces como una persona perfectamente instruida en la materia, luego, para equilibrar tu brillante conocimiento, dejas caer casualmente la expresión COOL, porque con eso denotas que eres, válgame la redundancia, COOL…

Lo cierto es que los periodistas genuinos la utilizan de forma inteligente, aunque siempre terminan dirigiéndose a “una comunidad de letrados poseedores de un potente esnobismo disfrazado de poética modestia”, algún defecto debían tener, ¿no?. Algunos de los periodistas que sí saben lo que dicen, se hacen pasar por gente muy light, pero debajo de esa facha, se sienten las hijas perdidas de Monsiváis y Poniatowska. Mientras, los que se han subido al tren del mame, tratando de parecer conocedores, insertan la palabrita en cada párrafo: discurso esto, discurso aquello, discurso sube, discurso baja, prostituyendo el vocablo de tal manera que, acaban publicando el –perdone usted la altisonancia del calificativomismo discurso pendejo de siempre. Te hablan de códigos, de ADN, de identidad, pero si en un arranque de histeria les pides que te expliquen a qué demonios se refieren, te van a disparar un speech  cantinfleado que casi sonará a propaganda política con fundamentos comunistas -algo así nos ocurrió cuando, hace cuatro temporadas, entablamos charla con la corresponsal de un periódico, al terminar su “monólogo”, Anna y yo nos miramos a los ojos en complicidad como diciendo: Levantémonos del asiento sigilosamente, pies en polvorosa, ¡que no vea hacia dónde nos vamos!-.

Por eso en los eventos tratan con la punta del pie a la prensa que sí es PRENSA, porque los organizadores de éstos, saben que tienen a la mano a una jauría de personalidades deseosas de publicar cosas lindas en sus “propios medios de comunicación”, entonces, a los que se atreven a hablar con la verdad, les aplican rápidamente el “veto televisa”. ¿Se imaginan que pasaría si Susy Menkes viniera a México desde Londres para ver las colecciones? Qué miedo, ¡pecho tierra para todos! La señora del sapientísimo molote sobre la cabeza se atrevió a desacreditar una colección de Marc Jacobs porque el show se retrasó dos horas y ella, más allá de la moda, tiene una vida que atender y opina que nadie debería ir a un evento de moda  a perder su valioso tiempo. O si viniera Olga Fernández desde España; le conocí durante la MOMAD de 2017, todos le temen, es LA periodista y crítica de moda que tiene enemistad jurada con el Opus Dei -en España, las marcas exitosas están relacionadas con esta organización- ya que se ha atrevido a desacreditar el trabajo de varios diseñadores, Adolfo Domínguez entre ellos, expresando que lo único auténtico de la moda de estas marcas, son sus etiquetas.

En esto del discurso vacío -pendejo, pendejísimo-, los falsos periodistas no son los únicos, los diseñadores no se salvan, ya traen ensayado su -volvemos a lo mismo- discurso. Personalmente -sí, p e r s o n a l m e n t e-, prefiero que un creativo me hable con honestidad y sin miramientos: Quiero vender, y esto es lo que se vende, para mí sí es negocio, aunque a ti no te guste, fin de la discusión. Lo malo es que la sinceridad se ha ido perdiendo entre aplauso y aplauso, y más importante todavía, se ha ido perdiendo el valor… Los cojones.

“La verdad no es para todos los hombres, sólo para aquellos que la buscan”. Ayn Rand.

 

8 Comments

  1. Daniel Andrade Reply

    Totalmente de acuerdo. Tengo una experiencia brillante, justo después del lanzamiento de mi marca en la primer edición de IDM, la periodista colombiana Catherine Villota tuvo el enorme tino de hablarme de mi propia colección. Me comentó a su parecer y como nadie mis aciertos y desventuras, me habló de atreverme y de ser congruente conmigo y de no querer encajar donde no se me va a preciar por ser auténtico. Sus palabras y su visión de decirme todo esto frente a frente aun resuenan fuerte en mi.

    1. Rapha Huerta Post author Reply

      Villota es magnífica, ve a mi muro de Facebook, compartí recién el trabajo de Camilo Guerrero Villegas, de Colombia, sus notas y observaciones van a gustarte.

  2. Hellen Hernández Reply

    Me encantó la nota Rapha, con tantas verdades y me haz inspirado a no tener miedo de poner lo que realmente pienso. Este MBFWMx fue mal organizada. Ya no importa si no me acreditan para la proxima.

    1. Rapha Huerta Post author Reply

      Aaaay!!! N’ombre tú ve a Fashion Week y a las que quieras. Yo me preparo ya para San Miguel de Allende Fashion Days porque está robando toda la atención.

  3. Andrea Alarcon Reply

    holaaa me gustó mucho tu escrito.yo soy Diseñadora de modas voy empezando pero el día que inicie en el rollo de las pasarelas te invito para que me otorgues tu honestisimo punto de vista. a mi también me cagan los lame botas y la gente que se cree más de lo que pueden ofrecer disfrazados de profecionales. y sólo son unos piratas descarados que aparte no piensan en nada más que en ellos mismos.

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