De concursos y concursantes: ojo si vas al MODAPREMIO

¡¡¡Queridos!!! Buona notte!!!! ¿Cómo están? El tema de esta noche es uno que en lo particular me aflige mucho -casi me quita el apetito y eso, ya es decir demasiado, queriditos-, resulta que hace menos de 20 días se llevó a cabo la segunda edición de la Experiencia Modapremio y, aunque he visto cosas buenas, malas e innombrables, hay algo que llama mi atención: la generación de estudiantes de diseño que concursaba hace 10 años y la generación de estudiantes de 2019, ¡mandan las mismas propuestas!

La Experiencia MODAPREMIO es una experiencia que satisface los sentidos creativos y de emprendimiento…y a la vez es reta al concursante a participar con calidad.

Por Raphael Huerta

Como les contaba, fue la segunda edición de Modapremio después del piloto que tuvimos en 2018, ésta, representa el nuevo punto de partida para la coordinadora general del evento, Cecy Vargas y para su equipo. En este año las cosas fluyeron mejor que en el pasado -¿recuerdan que Fusoni se accidentó y casi se nos ceba el concurso?  De entrada, se recibió la nada pequeña cantidad de 750 portafolios de estudiantes que deseaban ser elegidos, por el Comité. Sehizo una depuración -en la que yo no tengo nada que ver, lo aclaro porque muchos concursantes piensan que yo ya conocía sus diseños antes de la pasarela- y el equipo eligió las 80 mejores propuestas.

Seguramente, el párrafo introductorio les resuena en la mente y se preguntan que cómo me atrevo a decir que los estudiantes de 2009 y los de 2019 enviaron propuestas muy parecidas. Aquí mi respuesta: porque yo también fui un emocionado competidor en concursos como Creáre 2007 y el propio Modapremio: Catastrófica, 2008 y 2010. En el primero de estos, competí con una versión aberrante del Mondrian de Saint Laurent; convertí el lienzo en pantalones pitillo y zambutí a mi modelo en una camiseta negra con un bolsillito central de color morado. Para el Modapremio en 2008, hice un traje de cóctel de 3 piezas; top y falda lápiz con una capa con efecto globo en tul negro, plumas de pavorreal cosidas -¡sí, cosidas!- en la cintura, por debajo de la pretina.

¿Qué presentaron los demás? Looks futuristas con cremalleras, hoodies, combinaciones en negro con plateado y mucho, pero mucho plástico. Resulta que 10, 12 y 15 años después, sigo observando las mismas propuestas entre los concursantes: blanco con anaranjado, rojo con azul, negro con dorado, gris con blanco, negro, negro y más negro. ¿Se trata acaso de la edad, de la inexperiencia o hasta de la romantiquísima inocencia de aquellos que estudian diseño de moda?, ¿será un problema de dirección por parte de sus profesores?, ¿será que las generaciones de antes y las de hoy siguen casadas con la misma y obsoleta idea del futuro? No lo sé.

Algunos de ustedes también se preguntarán porqué yo, siendo parte del concurso -jurado, mentor y editor de la revista que respalda a Modapremio-, me animo a publicar una crítica, pues fácil: porque es mi trabajo, si de por sí mi NON GRATA presencia en los desfiles de los diseñadores se debe a mis críticas, entonces, sobra decir aquella sabia frase de “el que es buen juez por su casa empieza”…

Vean esta publicación como un listado de observaciones y oportunidades que podría servirles para sus posteriores participaciones en Modapremio o en CUALQUIER concurso al que ustedes deseen entrar.

1.- Investigación del tema; es necesario empaparse de información valiosa para después comenzar a bocetar.

2.- 5 ensayos no son suficientes; la moda se trata de experimentar y de fallar. Los grandes de la industria llegaron a su cima personal porque experimentaron y fallaron en diversas ocasiones. Mariano Fortuny bocetó más de 300 veces su vestido Delphos, aunque les parezca increíble, así lo hizo. Cuando se dio cuenta de que el papel no le era suficiente, fue directo a la tela, entonces logró dar vida a su idea. Balenciaga era capaz de descoser cien veces una sisa hasta que ésta quedara tal y como él deseaba. Si nos ponemos a pensar en lo tedioso que es descoser una sisa con el forro encajonado, descubriremos que nada nos cuesta sentarnos en calma a plasmar al menos una decena de ideas y versiones de lo que tenemos en mente.

3.- Edición y depuración; si a ése fantástico look futurista tuyo le quitas las cremalleras, ¿qué sucedería? si la respuesta es NADA, entonces, elimínalas ya mismo de tu boceto porque no son parte vital de la prenda. ¿40 bolsillos de parche? ¿En serio? Cariño, tu idea es poco práctica y a la mayoría de la gente le sigue gustando cargar un hermoso bolso para llevar dentro sus cosas necesarias. Ahora bien, si tu look es de una t-shirt de Lycra con lúrex y un mini short, tus ideas han caído en lo simplón -que no es lo mismo que simpleza-, obsérvalo, dale vida y carácter, pero no lo arruines… siempre piensa: Editar y depurar, editar y depurar…

4.- Hay moda más allá del color negro; y mira que te lo dice alguien que ama el color negro, su impacto y versatilidad. Nada más no te estanques ni te empecines en lo sencillo –o en lo menos retador-, ve más allá: hay texturas y efectos, si lo tuyo es un chaleco-capa negro, con short negro y botas negras, ¿no crees que algo estás omitiendo? Tu creatividad, eso es lo que estás omitiendo, my darling.

5.- Combinaciones; simplemente toma una carta de color y descubre toda la gama de tonalidades con la que no has trabajado aún.

6.-En la tela radica todo el encanto; ¿tus prendas son básicas y todo tu look lleva la misma tela? Muy bien, ahora, asegúrate de que vaya perfectamente cosido, una buena y una mala costura se notan desde lejos –habemos jueces que hacemos close-up en tus dobladillos, en tus sisas, en tus bolsillos, en tus hebras de hilo volando…

7.- Observa a los demás competidores; notarás que ellos también están nerviosos, mira bien su forma de trabajar, puedes aprender algo de ellos sin que se enteren, sea una habilidad o un defecto de confección.

8.- Utiliza tu imaginación; muchas veces lo que trazas en papel no da el mismo resultado en la tela, ya con los volúmenes reales, si tu trazo no te da la respuesta, permítele a tu cerebro que lo haga, ve hacia el alma de tu prenda, observa, observa, observa, ahora descose y soluciona.

9.- Tus prendas necesitan la vida de una mujer o un hombre, no de un maniquí; pídele a tu esbelta prima o al más alto de tu hermanos que se prueben lo que has hecho; que caminen, que se sienten, que lo sientan. Ahora presta oídos y escucha lo que ellos tienen que decirte. Regresa la punto no. 3, edita y depura.

10.- DIVIÉRTETE; ya llegaste al concurso, ¿qué es lo peor que puede pasar, que no ganes? Cariño, peor es que tu diseño no genere ningún impacto entre los presentes. Te lo digo por experiencia propia: en un concurso, casi siempre gana quien menos te imaginas.

#KissKiss

#HugHug

http://www.modapremio.mx

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