La movida… ¿Tapatía?

Guadalajara es –y será- semillero de talento, actualmente, algunos de los nombres más conocidos de la moda son tapatíos, aquí la cuestión es que el ego se apodera de estas mentes creativas que terminan por autodenominarse como una “movida”, sin tomar en cuenta lo que el término significa en realidad, se necesita mucho más que vestidos bonitos, de hecho, los vestidos lindos, ni siquiera embonan con semejante calificativo. 

Por Raphael Huerta.

Visualicen una imagen de Vogue México, en ésta hacen acto de presencia un grupo pequeño de diseñadores que fueron llamados a posar en aras de reconocerles la dedicación y el éxito de sus carreras. De repente, en redes sociales, algunos de ellos se hacen llamar “La movida tapatía”… La frase grita EGO a los cuatro vientos y deja un sabor de soberbia a muchos de los que la leyeron. El lado positivo de esta situación es que Vogue, de un tiempo a la fecha, ceda un espacio importante en sus páginas interiores para reconocer el talento que hay en el país -debieron hacerlo desde que trajeron la licencia de la publicación a México por el simple hecho de circular en este territorio-. Lo negativo es que ahora algunos nombres ‘de prestigio’ tengan la vena para autocalificarse como como una “Movida Tapatía”, ¿Por qué? Porque con esta acción dejan fuera a otras marcas y diseñadores que han venido aportando su visión para el diseño y los negocios en Guadalajara. 

Vayamos por partes, les cuento que una movida es una corriente contracultural que originalmente surgió en Madrid –inspirada naturalmente, en el movimiento punk británico-, fueron los historiadores y cronistas expertos quienes dieron la mote de Movida Madrileña, pues se trataba de un nutrido grupo de artistas, músicos, escritores así como comunicadores que marcaron el cambio en una sociedad posfranquista. La Movida Madrileña fue una rebelión que estableció tanto valores como tendencias sociales contrarias a las que se estipularon por décadas en territorio español (años 70 y 80). 

Considero de vital importancia aclarar que la moda es tan sólo un pequeñísimo eslabón dentro de la famosa contracultura española, debemos mencionar por supuesto a Ágatha Ruíz de la Prada y Manuel Piña; con estilos diametralmente opuestos cambiaron la visión de una sociedad española con mente cuadrada. La primera era estrafalaria, el segundo diseñaba para mujeres con ‘cojones’.  

Es por esto que los diseñadores deben leer, nutrir su abanico de conocimientos para evitar tropezones desafortunados por los cuales terminan siendo subrayados como ególatras, opacando el reconocimiento dado al talento que poseen en sus manos. Sí, Guadalajara tiene potencial, mucho diría yo, pero se necesita más que vestidos bellos o deconstruídos para ser considerados como una movida, sea tapatía o madrileña.  

El calificativo en cuestión sobró en ese momento y seguirá estando de más, resultó una denominación excluyente, un statement por demás esnob dirigido a las nuevas generaciones que vienen siguiendo el paso y pisando los talones. Los diseñadores que aparecen en la imagen son muy exitosos/talentosos pero no representan a una contracultura per sé. La movida tapatía no existe porque los valores estéticos de la moda en Guadalajara se han vuelto homogéneos, muy a tono con las tendencias globlaes, el talento tapatío sí que existe, tenemos que comprender la diferencia entre capacidad creativa y rebelión, para ello, hay que aprender a calmar los bríos del ego.

 Por favor, tecleen “movida tapatía” en google images, observen bien, ahora, escriban “movida madrileña”…

Kiss Kiss!!!! Hug Hug!!!!!

 

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