Los mensajes ocultos de LINA CANTILLO

Nada es más atractivo que ver a una mujer portar con garbo las ropas -socialmente reconocidas como- masculinas. En su momento lo impusieron las pensadoras francesas y alguna que otra sufragista londinense. Paralelamente, Chanel experimentaba con su propio look hasta hacer de esta “rebelión” el negocio de su vida… Ahora llega la diseñadora colombiana Lina Cantillo con una colección ‘genderless‘ que carga un mensaje oculto entre sus trazos

Por Raphael Huerta.

Fotografías de Leonardo Cortés y Yael Robledo.

Primero que nada tengo que mencionar la rueda de prensa realizada dos horas antes del desfile de Cantillo, en ésta la creadora habló con serenidad e inteligencia sobre la visión de su trabajo, los estudios realizados en Italia antes de fundar su marca -que se reflejan en sus colecciones- haciendo hincapié en la importancia de contar una historia. Al preguntarle qué podíamos esperar de su show, señaló especialmente el color y la ausencia de reglas.

Hacia las 8:30 pm comienzan los maniquíes a caminar. Se trata de una colección masculina en la que los modelos varones y las chicas van ‘uniformados’ con una excelente interpretación así como buenísima ejecución de la sartoría italiana. Sí hay color, pero también existe la prudencia, lo mejor de esta colección es descubrir la fascinación de CANTILLO por Italia: el styling se ha basado en la vestimenta del guerrero grecoromano, particularmente en los gladiadores reciarios -cota de malla, manga y hombrera de cuero trenzado o tejido, tridente-, de la misma manera, Cantillo toma como referencia el encanto, sofisticación y la coquetería del cavaliere italiano.

Los cortes son muy limpios y la ejecución de la confección es buena -la dichosa arruga madre de los sacos quedó perfectamente asentada en la espalda de los modelos-. Sacos cortos, pantalones ultra relajados, joggers, camisas y camisolas, gabardinas arrugadas que lucen súper chic, hacen de esta presentación la mejor del día.

 

 

Entre los trazos de las prendas, la actitud de los modelos y la coreografía hay un mensaje muy importante: las relaciones entre las personas no se basa en el género sino en la afinidad. Hombres con hombres, mujeres y mujeres, mujer + mujer + hombre, hombre + hombre + mujer. Como tal no existe una regla y el poliamor es -why not?- una posibilidad que en realidad no es nada catastrófica si nos ponemos a reflexionar objetivamente.

Se agradece mucho que Cantillo nos ponga a observar y analizar la colección mostrada. ¡Gracias por lograr que el desfile no terminara sólo con un aplauso!

Kiss Kiss!!!!! Hug Hug!!!!!

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