Haciendo el amor con AZZEDINE: la vida del gran ALAÏA.

by Rapha Huerta 970 views0

“You don’t understand!!!

This is an Alaïa!!!

-A what???

– It’s like a totally important designer…”

Clueless.

Mucho más allá de esta frase que puede escucharse estúpida pero simpática, se encuentra la historia de un diseñador que inició trayectoria muchas décadas antes de la película Clueless y que, ciertamente, no necesitaba ser nombrado en un filme para obtener la fama inmediata, ya que ésta, la ganó paso por paso, año con año. Su estrategia: hacer el amor con las mujeres, sin tocarlas más que con el cuero de sus vestidos.

Por Raphael Huerta.

Tras una caída que le provocó el estado comatoso por una semana, ha muerto a los 77 años el diseñador francotunecino Azzedine Alaïa; el creador de los esculturales vestidos que invitaron a las mujeres a hacerle el amor a su propio cuerpo. Aquél hombre tímido de baja estatura resultó estar destinado a ser un gigante de la frívola moda. Ése era el concepto que sus padres, agricultores tunecinos de origen español, tenían de este oficio, era para ellos la exacerbación de la banalidad. Naturalmente, Alaïa no la tuvo fácil.

Azzedine & La Camaleón, mote que fue dado a Linda Evangelista por sus drásticos cambios de cabellera.

Llegó a ser tan grande que se hizo con una condecoración francesa; la Legión de Honor. Pero Alaïa era un hombre de integridad incorruptible; en su momento declaró que Sarkozy, entonces presidente de Francia, “no le gustaba”, así que rechazó el máximo honor de los galos, a pesar de esto, Carla Bruni, entonces ya casada con Sarkozy, siguió siendo su clienta y devota admiradora.

Carla Bruni & Azzedine en su casa de Le Marais.

Vayamos 70 años atrás, cuando Alaïa se enamoró de la moda gracias a una comadrona: Madame Pineau, la misma que los había traído al mundo a él y a su hermana gemela. Azzedine era su ayudante, pero no porque quisiera aprender las artes de la asistencia del parto sino porque Pineau cargaba en su maletín las mejores revistas de moda, y él quedaba prendado de las maniquíes del momento llevando lo mejor de la Haute Couture parisina. Idolatraba los momentos que tenía para observar el cuerpo de la mujer, Madame Pineau notó que Alaïa no se guiaba por el morbo sino por el placer de observar las poses, los ángulos, la delicadeza de esos cuellos y la poesía que las manos de las modelos expresaban, así que lo inscribió en la Escuela de Artes para que estudiara escultura.

Impulsó la carrera de Naomi Campbell

Alaïa y Grace Jones.

Alaïa trabajó primero para Dior sin que el afamado diseñador francés lo supiera, porque se hizo ayudante de una costurera argelina a quien acudían las señoras de clase media para que les reprodujera los carísimos vestidos del diseñador francés.

Alaïa y su amiga del alma: Franca Sozzani (QEPD)

Alaïa y sus modelos al terminar un desfile.

La mayoría de los medios dicen que Azzedine comenzó su carrera como ayudante de Dior al llegar a París en el 57, lo que no han contado es que el gusto le duró cinco días nada más. La guerra contra Argelia se había desatado y naturalmente, el pequeño tunecino era un ‘enemigo pisando suelo enemigo’. Fue la Condesa de Blégiers quien lo protegió a cambio de que le confeccionara vestidos y fuera nana de sus hijos, así fue su modus vivendi durante 5 años. Cuando los problemas políticos cesaron se quedó dos años en los talleres de Guy Laroche para aprender confección desde la base, hasta que la esposa de un reconocido arquitecto, Simone Zehrfuss, le dio el dinero suficiente para empezar su propia marca.

Así nació la historia del padre de los diseñadores rebeldes, porque nunca presentó colecciones en las fechas que la industria establecía y mucho menos trabajó al ritmo que ésta marcaba. Alaïa era un costurero apasionado que trabajaba con paciencia y sapiencia. Sus clientas acudían a su casa-taller a fittings, sabiendo que no harían nada más durante el día sino dedicarse a platicar con él, a tomar el té, a comer postres y a probar los vestidos una y otra vez durante 16 horas. Se ganó el respeto de verdaderas divas como La Divina Garbo, quien, retirada del spotlight atormentada por el paso del tiempo, pidió abrigos que cubrieran por completo cuello y manos; Alaïa fue quien la ayudó a ocultar su vejez.

Greta Garbo.

Su moda fue exuberante, favorecedora, reveladora y delicada al mismo tiempo, con materiales como piel, lycra y viscosa. Es el diseñador que instó a las mujeres a que mostraran sus curvas. Es aquél que merece ser llamado el mejor intérprete de las ideas de Mariano Fortuny; porque revelaba sin llegar a la obviedad ni a la vulgaridad. No había top model que no llevara un Azzedine Alaïa; el triunvirato de supermodelos formado por Campbell, Turlington y Evangelista, vistieron de Alaïa desde que presentó oficialmente su primera colección de Prèt-â-Porter en 1981. Sus creaciones stretch rompieron los esquemas de la moda y dio pauta para que otros diseñadores como Hervé Leger, surgieran inspirándose en su trabajo.

Alaïa era un escultor con todas sus letras. Dejó claro que el cuerpo y sus curvas eran bellos al ser el primero y único por mucho tiempo, en darle trabajo a la modelo Stephanie Seymour, la que era rechazada por tener un gran trasero, igualmente, fue el descubridor de Naomi Campbell.

Azzedine Alaïa & Naomi Campbell.
Christy Turlington.

Sus creaciones las logró a la perfección gracias a que adquirió en privado piezas de creadores como Balenciaga, Poiret, Vionnet y Adrián, utilizando majestuosamente el famoso corte al sesgo de la tercera en la lista, y además descosió cada una de las prendas de estos diseñadores para encontrar sus ‘trucos’, sus puntos débiles y las cosía nuevamente, este ritual duró años, decía que era su mejor aprendizaje.

A pesar de ser casi un ermitaño, sabía desenvolverse con encanto entre la gente, todos quedaban enamorados de él, hombres y mujeres caían ante su hechizo y se sentían privilegiados al ser invitados a su casa. Sus propios vecinos de edificio en el barrio Le Marais contaron al París Match de la época (información reproducida después en una Marie Claire mexicana de finales de los 80) que adoraban asomarse para ver coches negros de los cuales bajaban mujeres escondidas entre prendas oscuras, a quienes reconocían por la estatura, la postura y hasta la forma de caminar: Grace Jones, Greta Garbo, Farida, Tina Turner o la siempre impresionante Rossy de Palma, y muchas mujeres de gran fama y prestigio, no sólo en el mundo del espectáculo, sino de la política, del mundo intelectual y socialités/aristócratas como Cécile de Rothschild, cuyos apellidos y títulos datan de la Edad Media Alta.

Alaïa también vistió a Michelle Obama pero tuvo una particular clienta mexicana que adoraba portar sus creaciones en la privacidad del hogar -entiéndase castillo, palacio o palacete europeo-, y no, no hablo de María Félix sino de Gloria Rubio y Alatorre de Guinness, la socialité internacional de origen veracruzano, casada con el heredero cervecero, nombrada en muchas ocasiones por el Women’s Wear Daily como la dama mejor vestida del mundo. Ella acudía junto con su hija Dolores Guinness al taller de Azzedine, y tras su muerte, Dolores continuó la tradición de Gloria, acudiendo con su hija Victoria y su nieta Eugenia Niarchos.

Gloria Guinness.
Dolores Guinness.
Victoria Niarchos al centro y sus hijas: Eugenie y Electra Niarchos.

Sus creaciones estrambóticas son piezas de colección, la estructura, la costura, el peso del vestido. Alaïa fue el primero en lograr, sin ayuda de una tecnología moderna, que el cuero de sus vestidos cayera como si de un tejido plano se tratase, y toda la magia la hizo siempre con sus propias manos.

Pierpaolo Piccioli, Azzedine, Franca y Alber Elbaz.
Azzedine y la editora italiana, meses antes del fallecimiento de Sozzani por cáncer.
Azzedine Alaïa ajusta el vestido de Evangelista durante un photoshoot.

Alaïa & Turner.

Fue un hombre tan cariñoso que, hoy, aquellas supermodelos a quienes él siempre les regalaba sus vestidos, se despedirán con la frase que siempre usaban al salir de la casa del modisto:

“NOS VEMOS PRONTO PAPÁ”.

Larga vida al Rey

Azzedine Alaïa

1940-2017.

 

 

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