¿Se vale equivocarse en la moda? BUT OF COURSE!!

by Rapha Huerta 1.361 views0

Errar, un verbo tan temido por –casi- la mayoría de las personas, resulta irónicamente un magnífico paso capaz de generar un impulso incluso mayor que aquél proporcionado por el éxito constante. Roma no se hizo en un día y Balenciaga no se convirtió en el ‘maestro’ de todos por gracia divina. Así que, querido diseñador, por favor, por lo que más quieras… Equivócate, si de verdad quieres aprender y crecer, lánzate al vacío, si lo haces bien o lo haces mal, nosotros, de cualquier forma estaremos listos para comentar.

Por RAPHAEL HUERTA / ksnewspuebla@gmail.com

En días pasados viajé a la bellísima y muy gélida ciudad de Teziutlán, Puebla., con el fin de impartir un workshop de moda e ilustración a un dispuestísimo grupo de patronistas, maestros de corte y confección, modistos, jefes de taller, estudiantes de arquitectura e incluso una niña de 13 años que ya descubrió su vocación y estaba de lo más divertida con mis ‘villanías’. Después de nuestra maratónica jornada, a la hora de las preguntas y respuestas, una profesora entre la concurrencia pidió que yo diera un consejo para esos momentos en los que no se desea nada más que tirar la toalla debido a que nada sale bien, error tras error, ataque tras ataque y crítica tras crítica, no quedan más ganas de seguir adelante…

Les he compartido mi humildísimo punto de vista: Equivocarse, es uno de los ‘alimentos’ infaltables, es ‘canasta básica’ en el mundo de la moda, en cualquier nivel en el que te encuentres, seas patronista en una fábrica o un reputadísimo diseñador conocido por sus exquisitas colecciones. No cometer errores es lo mismo que no hacer nada.

Debemos despojarnos de la mal fundada idea de que fallar es malo, procuremos mantenernos alertas, eso sí… Un desacierto no es motivo para satanizarnos o estigmatizarnos a nosotros mismos –¡Ya es suficiente con las críticas que lanzan las demás personas de la industria o el público general-.

“Lo más importante queridos, es que si a ustedes les apasiona su profesión, honesta y verdaderamente, no darán un paso atrás al primer tropiezo, ni al segundo, mucho menos al tercero, ésta, como muchas otras carreras –todas en realidad- requiere de tesón, paciencia y por supuesto una buena actitud”.

¡Qué bueno que critiquen tu trabajo! ¡Qué magnífico que cuestionen tu talento o tu juicio! Ya lo dijo Oscar Wilde en El Retrato de Dorian Gray: “There’s only one thing in the world worse than being talked about, and that is not being talked about…”

En la industria hay dimes y diretes constantemente, quizás está mal decirlo, pero es parte del encanto… Que si el suéter de Pay’s, que si Carlos Pineda plagia el trabajo de Gucci –quienes lo dijeron no saben de tendencias y mucho menos conocen la historia de la moda, Poiret fue el pionero en mezclar texturas y en provocar escándalo con sus espaldas desnudas, mientras que Gucci únicamente ha dado continuidad al eterno fervor de YSL por Loulou de la Falaise-. Acostúmbrense, vean el ejemplo de una grande: Chanel se hizo más famosa después de un rotundo fracaso porque decidió que no iba a darse por vencida, y creó el famosísimo tailleur… Y si de pleitos hablamos: ¡hasta Armani demandó a Dolce & Gabbana por plagio my dears!

Mejor es seguir haciendo lo que nos gusta; trabajar en la moda, con errores y triunfos, esta es una carrera noble y rica, llena de satisfacción si es que aprendemos a ver el lado positivo de las cosas.

Cuando nadie diga nada, cuando tu trabajo como diseñador no provoque ninguna reacción entre la gente. Entonces sí, saca la caja de pañuelos porque estarás casi acabado… Pero sería mucho mejor que tras el llanto, vuelvas al campo de batalla.

Así que ve, equivócate… Y crece.

Kiss Kiss!! Hug Hug!!

 

 

 

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