MBFWMX: Nuevos escenarios y escenografias

by Anna Fusoni 179 views0

Raphael Huerta, editor itinerante de KS informa:

Ciudad de México, 23 de abril. ¡Saludos, queridos! Nuestra darling de darlings volvió, Mercedes Benz Fashion Week México ha iniciado, el día de hoy es la primera jornada oficial de pasarelas en la CDMX. Los protagonistas: Kris Goyri con su firma homónima y la creadora francesa Vanessa Guckel con CIHUAH. So far, so good. ¡Bravo!

Maquillistas, vestuaristas, modelos… ¡Acción!

10 a.m. Mientras Anna y yo nos acercamos a la rotonda del Monumento a la Independencia se vislumbra el gentío  arremolinado esperando presenciar el lanzamiento de la colección de Kris Goyri, diseñador que tiene el tremendo privilegio de desfilar en las escalinatas que conducen a la columna señorial sobre la cual se yergue nuestra siempre femenina victoria alada.

De entrada les comento el reto de Goyri: presentar no 15 ni 20 ni 30 salidas… Han sido ni más ni menos que sesenta diseños. La no tan nueva colección, inspirada en el pueblo mágico de Tlacotalpan, está dedicada“al poder de la mujer mexicana, fuerte, creativa, guerrera, libre, valiente, dulce, salvajemente compasiva, floreciente, apasionada, amante del amor, intensa, alegre, colorida, sensual, creadora, una mujer viva, con voz campante y ojos bien abiertos.”

Siluetas y patronaje que remontan a temporadas anteriores en telas mayormente lisas, con destellos de lentejuela, algunas muy vaporosas, otras de mayor gramaje. En evidencia: la fijación del diseñador por los pétalos y mangas nacientes a medio brazo. Los colores son tropicales como verde río, azul noche, azul Veracruz, rojo dalia, amarillo polen y, desde luego algo de black, más la extraña aparición del añejo marsala. El punto focal de la colección son las interminables piernas de las modelos y los hombros, en ese orden. El Otoño Invierno de Goyri no sólo son vestidos greco romanos, ha insertado pantalones palazzo –atención, sólo para mujeres altas y esbeltas-, faldas lápiz y vestidos Cariátides –columna- con profundas aberturas laterales, además de cortes limpios. Los pétalos, hago hincapié, han sido cortados con sapiencia y forrados con suma precisión a fin de adornar hombros, escote o cintura.

Mientras las lindas maniquíes vivientes descienden/ascienden por los amplísimos escalones –afortunadamente nunca corrieron peligro de caer– el viento pone de su parte, soplando en la medida justa para que cada diseño pueda lucirse de la forma en que fue planeado. Pareciera que al salir el no menos que hermoso vestido de novia; femenino, jovial y con espíritu de ninfa bucólica, se aproxima el final, pero no es así: la coreografía dicta que el pelotón de altísimas modelos se reúna en la parte más alta de las escalinatas para ondear candorosamente el paliacate blanco con paisley negro, uniendo a la asistencia entre vítores y sonrisas para recibir al lánguido Kris Goyri. Las críticas no se hacen esperar; en las redes sociales algunos intentan irse a la yugular del diseñador. Come on! A muchos les hubiera encantado encontrarse en su lugar con tremendo escenario respaldándolo, además, no vamos a darle credibilidad a ‘diseñadores y amantes de la moda’ que se hacen llamar ‘Pedrito López Van der Woodsen’ en su perfil, ¡lo lamento!

Todo ha resultado a pedir de boca, mientras nos levantamos de nuestras comodísimas y altas pacas de periódico –¡Que buen tino el de retomar los asientos del desfile de Obando la temporada pasada!- se siente un muy buen ánimo entre todos, a nadie le importó el ímpetu solar. No dudamos que para la próxima temporada, encontraremos a un Goyri evolucionado, los códigos de su marca se reconocen y ésta conoce la demanda de sus clientas, pero queremos ver más. Lo que deseamos, en pocas palabras, es que cada diseño nos arrebate el aliento a primera vista, quizás sea tiempo de experimentar con una nueva silueta, su trayectoria y trabajo lo ameritan.

7:30 p.m. Han pasado horas desde la presentación de Goyri, ahora me encuentro en el Museo Británico Americano, que originalmente fue una iglesia anglicana cuya primera piedra fue colocada en 1895 por un comité de feligreses británicos y estadounidenses residentes en México. Las ruinas actuales proveen una serie de sentimientos encontrados, el aspecto de la nave es sencillamente perfecto para el acontecimiento de esta noche: presenciar el acto preparado por la mancuerna Gückel-Nyman. El ambiente se antoja tanto solemne como decadente cuando el reconocido compositor danza los dedos sobre el impresionante piano para endulzar –irónicamente- el oído de la gente con notas sombrías. El desfile de CIHUAH es un análisis del empoderamiento de la mujer y las etapas por las que ha de pasar para llegar a convertirse en un ser fortalecido e invencible; desde su nacimiento hasta su etapa adulta, los textiles alegan fuerza, decisión y lo más imporante: dirección. CIHUAH se mantiene fiel a su estilo, esta vez ha eliminado cualquier acento de color, empero. El blanco y negro son los reyes absolutos, las siluetas; geométricamente voluminosas o rectas han de enfatizar las diferentes facetas de la mujer; de lo recatado a lo exuberante. El runway se presenta en tres bloques espaciados y con el timing idóneo para una perfecta comunión entre la música y el caminar de modelos con diferente perfil, desde la más joven hasta la modelo madura que, en definitiva, se robó la noche con su mirada cristalina y el esbozo de una sonrisa entre triunfante y tímida, además de su exquisita cabellera ‘bob’ de color “greyge” –castaño y cano-.

Sabiendo que la mayoría de críticos y bloggers únicamente comentarán la belleza del acto –y tienen razón, fue hermoso- mi crítica es para el front row: Hay que asegurarse de que las primeras filas estén ocupadas por personas que de verdad atiendan lo que sucede en vez de divertirse con sus móviles en mano, o platicar en voz alta mientras el artista ejecuta su arte. Hubo una boca valiente –enhorabuena- que lanzó un sonoro y categórico “¡SSSHHHHHHHH!” porque dos personajes reconocidos estaban muy a gusto en pleno cotilleo. ¿Estamos aquí para ver las creaciones de Guckel acompañadas por Nyman o para scrollear el timeline de las redes sociales y carcajearnos con el de al lado? Se ha faltado el respeto a la diseñadora y al músico, al trabajo de ambos. Ojalá sólo fuera eso; hubo bostezos (las abuelas elegantes de antaño tenían un truco para disimularlos de forma sutil y amena, deberían ponerlo en práctica), pero no faltó el valiente que prefirió dormir. La ‘primera fila‘ da estatus pero también una responsabilidad que no debería ser muy difícil de llevar a cabo; ser educado.

Así termina la noche, entre champaña y uno que otro empujón,  “”Fulanito”” y “”Perenganito””, ambos famosos en la industria, se encuentran cara a cara y con la mirada se clavan una daga en el corazón mientras se alejan uno del otro demostrándose profundo desdén… Love is in the air… Ahora sí estamos listos para mañana. Kiss Kiss Hug Hug.

“Si diseño prendas muy arriesgadas, me tachan de loco, si me mantengo sobre mi línea, me llaman aburrido. ¡Decídanse!”. Diseñadores jóvenes alrededor del mundo.

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