“SAN PITIRINGO FASHION” El lado chafa de la moda.

by Rapha Huerta 85 views0

Hace un par de años la gente solía decir que para encontrar un diseñador sólo había que levantar una piedra. Actualmente, alzamos una roca y surge una nueva plataforma de moda organizada por Chuchita López o por un algún personaje que un día despertó con ganas de organizar un desfile. A la pregunta del morning after: ¿Y qué tal el evento?, sólo hay una respuesta: “OMFG”.

POR RAPHAEL HUERTA.

A pesar de que la CDMX se ostenta como la sede del ecosistema mexicano de la moda, han surgido en provincia espacios que sirven para atizar la hoguera de las vanidades tanto para los diseñadores como para los asistentes que se producen ‘front row’. Sin embargo, basta con revisar la promoción y publicidad de estos supuestos fashion events que circulan en las redes sociales para darse cuenta de la catástrofe que se avecina.

Las plataformas no son el defecto per sé, el meollo del asunto radica en la poca experiencia de los organizadores que piensan que estos eventos se hacen con la misma facilidad de una sopa minestrone. ¿Cuántas veces hemos no descubierto que la muy cacareada pasarela sirve solo para que el director se esponje y se adorne, mientras que los diseñadores participantes –que con frecuencia son de cuestionable talento- se quedan con cara de -What?!- por haber malinvertido su dinero en una plataforma fake. Estos tragos amargos suceden en provincia, aunque la honrosa CDMX no está exenta de uno que otro horror: fashion esto, fashion aquello, hasta el punto de que estamos a nada de que surja la “San Pitiringo Fashion Something”*, ya que no puede ser Fashion Week porque ésta es marca registrada de una empresa que tiene un ejército de abogados que ipso-facto salen al ataque hasta de la plataforma más patito que ose usar su nombre.

En diciembre pasado se anunció un evento en Veracruz con un nombre pomposo. La convocatoria estuvo a cargo de un semi-pro sin el menor conocimiento de lo que es montar un evento de moda y que llegó a extremos inauditos con tal de lograr que su ‘bebé’ viera la luz y ser el anfitrión de los trendsetters de la ciudad.

De entrada no tenía presupuesto para nada; echó mano de las personas que conocía para medio armar su producción. Invitó a diseñadores, todo pagado ¡por ellos mismos! Convenció a modelos para que colaboraran en buen plan, algunas de las cuales renunciaron días antes porque alguien tuvo a bien advertirles que la comida del catering, mejor ni tocarla, pues eran restos comprados por kilo a un restorán de la ciudad. Bueno, ni en San Pitiringo…

Eventos chafa, diseñadores wannabe y falsos amantes de la moda brotan por todos lados y seguirán brotando mientras haya quien esté dispuesto a treparse a tres tablones mal colocados y con iluminación de antro. La única forma de controlar esto es que los diseñadores invitados analicen cuidadosamente el famoso ‘Qué, cuándo, dónde y cómo’ para tomar sus decisiones. Y por mucha sed de candilejas que se tenga, hay que aprender a darse a desear.

Y vale la pena recordar, one more time: Tronar dedos a un equipo de trabajo no te hace impulsor de moda, confeccionar corsés mal hechos (y feos) no te hace diseñador y vestirte de negro con zapatos de peluche no te hace fashion icon. ¡Itinerante dixit!

*Buscar en Google el significado de San Pitiringo

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