CONOCIENDO A ‘LA FUSONI’; la amas o la odias.

Mientras comienzo a redactar este texto me pregunto a mí mismo: ¿Cómo describir a Anna Fusoni? ¿Cuáles son las palabras o frases indicadas para mencionarla? Me estoy imponiendo la tarea de conjuntar la percepción y experiencia personal con opiniones de las personas que la rodean cotidianamente, así como la idea de los colegas de la industria que la rodean.

POR RAPHAEL HUERTA.

Durante mi primer año como parte del equipo KS he sido testigo fehaciente de las miradas que le propinan, algunas evidencian respeto y total admiración, unas más llevan un dejo de recelo, otras tantas se esfuerzan por fingir indiferencia pero la curiosidad les traiciona… Las restantes son miradas que prefieren huir antes de que sea demasiado tarde.

Fue durante la primavera del año 2005 cuando tuve la oportunidad de conocerla. En las páginas de los principales diarios poblanos se anunció el seminario de tendencias que ofrecería en una universidad, acudí al instituto en cuestión para asegurar mi asistencia, con total inocencia pregunté: ¿Cómo es ella? Por respuesta obtuve –Mejor espera a conocerla-.

La fecha llegó, ahí me encontraba yo, sentado en una jardinera frente a la entrada principal de la escuela, mirando al piso y pensando en realmente nada. Un par de “Pumas amarillos” muy a lo Kill Bill se posaron ante mí, alzando la mirada supe que era ella. Tenía la expresión de La Gioconda, no sonreía pero tampoco estaba seria, ¿Vienes al workshop? – preguntó- “Es en el salón de allí arriba” dijo apuntando con el dedo cuando asentí con la cabeza. Al entrar al salón, había únicamente alumnos de 7º. Y 8º. Semestre de diseño de moda, sentaditos muy monos y súper fashion –mientras yo llevaba ropa muy de fin de semana-, algo nerviosos, tomé un lugar al fondo y una chica me dijo ‘Huye ahora que puedes, tú ni eres alumno de aquí’, cuando terminó de hablar, Anna Fusoni ya estaba con nosotros.

¡Y se dio el click! Al hablar se desplazaba por el salón, las manos bailoteaban por el aire, paralelamente preguntaba y yo respondía, por supuesto los demás me odiaban debido a que todos competían por ganar su atención demostrando conocimiento o derrochando elogios. Su voz intimidante y lenguaje corporal me hacían fijar la atención sólo en ella. Al terminar el curso deseaba acercarme a charlar sin embargo el pánico se apoderaba de mí, en un instante su mirada pilló la mía, finalmente aquellos ojos profundos me sonrieron. En esos días llevaba el inconfundible cabello muy pequeñito, blanquecino con ciertos acentos en ‘grey’ y además de ser la directora de FASHION WEEK MEXICO, su trayectoria de más de 35 años se adornaba con una ‘mala fama’ –o buena- de mujer inaccesible y déspota, ¡toda una villanaza!.

Tajante y con carácter son los distintivos que ahora vienen a mi mente ya que a los recuerdos se suma mi experiencia como Editor Itinerante para KS. En cada charla siempre aparece una nueva oportunidad para conocerle mejor. “Mi madre francesa pasó cierta etapa de su juventud en Tailandia porque el abuelo era consejero de la Corte Real, mi padre, Rafael Augusto; era argentino, yo nací en Londres, llegamos a México cuando contaba los 4 años de edad, acudí al Liceo Franco Mexicano y más adelante estuve en Vassar de Nueva York, estudié Letras Francesas y trabajé con Diana Vreeland, la moda no estaba en mis planes, ha sido un efecto colateral de aquellos días”.

En cada palabra descubro a una mujer fuerte, con recuerdos e ideas que le fueron forjados desde la infancia, es evidente que creció en un ambiente internacional muy especial, a pesar de que quizás no todo fue siempre de color rosa. Siempre me he declarado admirador de la gente con historia, ella es uno de esos seres. En innumerables ocasiones las personas me han preguntado ¿Cómo es Anna?, la última vez que le comenté dicho cuestionamiento me respondió “Diles que no soy una perita en dulce, pero trato de ser justa y honorable”.

Es divertido y enriquecedor observarla caminar entre los lobos: Es imponente, a veces seria y en ocasiones muy sonriente, su mirada azulada es tan expresiva que no necesita ni hablar, es notorio cuando algo le molesta o incomoda pero resulta aún más evidente su energía, es tanta la que posee que a los demás nos deja girando en un tacón. Una auténtica nativa del signo Aries sin duda, la capacidad de liderazgo que lleva en las venas le da toda la certeza cuando pronuncia un SÍ o un NO, imposible que existan medias tintas, es blanco o negro, no hay más, la única oportunidad de mezclar la luz y la oscuridad la relega para su estilo al vestir.

“¿En qué momento te hiciste famosa Anna?” le pregunté un día mientras nos encontrábamos descansando en la eclectiquísima estancia de su pent house en La Condesa, los ojos se le abrieron más que de costumbre para decirme entre risas “¡No lo sé!, me dediqué a trabajar y un día amanecí reconocida”. Sin darse cuenta su firma se convirtió en autógrafo, quizás por el circo, maroma y teatro que fue capaz de hacer para que un proyecto se concretara, como “Salón Boutique”, evento que ella dirigía pero corría peligro gracias al terremoto del 85; el hotel sede se había derrumbado por completo. Consiguió llevar a cabo el desfile rentando un piso completo de otro hotel que entonces era propiedad de la escritora romántica Yolanda Vargas Dulché -“”A quien le estaré eternamente agradecida, su apoyo fue fundamental para seguir operando””-. La capital del país olía a muerte, contaba números rojos por la catástrofe pero la industria del fashion en aquellos días se mantuvo de pie.

Fusoni es una mujer que no sabe quedarse callada, da su opinión le guste a quien le guste y pésele a quien le pese, recuerdo un comentario suyo respecto de un personaje que últimamente goza de popularidad: “”(…)She married money… ¡Qué bueno que ha sabido hacer uso de este!””. ‘No te metas ni caigas en mirruñas, a los enemigos hay que saberlos escoger’; es una de las lecciones que ha compartido conmigo mientras la llamo ‘boss’ y ella me califica como ‘pequeño saltamontes’. Hace un par de meses le pedí que me permitiera mantener uno de mis textos en 900 palabras, “¡Disciplínate honey! Pedí 600…” me escribió por whatsapp y juraría que la escuché diciéndolo.

Anna Fusoni es como dicen los españoles, una mujer con duende; de gran personalidad y carisma, con voz fuerte, mirada profunda, manos expresivas y anillos flamboyantes, es la dama de negro y ojos azules. Tiene todo para ser tema de conversación positiva o negativa, más nunca indiferente. Conocer a La Fusoni es encontrar a un personaje que de una u otra manera dejará huella en ti: “LA AMAS O LA ODIAS”.

Felices 50 años boss, el equipo KS NEWS te aplaude de pie.

Raphael.

FOTOGRAFÍA: José Manuel Ruíz.

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