MACHO: Diversidad sexual y la idea guajira de la industria de la moda en Mexico.

by Rapha Huerta 217 views0

“Hombres afeminados, divas entaconadas, pose, belleza, dinero  -mucho dinero- y un estilo de vida por demás privilegiado es la idea que al parecer pulula en el imaginario popular al hablar de la MODA MEXICANA. Guerra de egos, lucha de talentos, trapos bonitos y zapatos aún más lindos, gestos exagerados, modelos con mucho glam y diseñadores neuróticos acompañados de sus ‘besties’ se ven reflejados en la última entrega del cine comercial mexicano. MACHO es el nombre de la cinta, el respeto a la diversidad su estandarte y el apabullante poderío económico de los personajes refleja perfectamente la conocida frase “”¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?””

POR RAPHAEL HUERTA.

En días pasados tuve la oportunidad de sentarme tranquilamente en la vacía sala del CINEMEX ubicado en el centro comercial Triángulo Las Ánimas en la ciudad de Puebla -no, no fui hasta Sonata en Lomas de Angelópolis, el lugar obligado para ver y ser visto-, y así disfrutar de una vez por todas la tan anunciada película MACHO, dirigida por Antonio Serrano y escrita por la famosísima Sabina Berman -nada que ver con “”Modisto de Señoras””-. He de confesar que desde que vi el tráiler sentí que no podía perdérmela -llámenme inocente- pues contenía el ingrediente más sabroso para mí: moda.

El largometraje trata de las peripecias del diseñador de moda Evaristo Jiménez; un embustero que pretende ser gay para mantener su éxito y en realidad es un galanazo seductor de mujeres hermosas al puro estilo de Mauricio Garcés -mención aparte del enorme parecido entre Miguel Rodarte y el ‘modisto de señoras’-. El inicio del filme es, según mi percepción, un homenaje a YSL y a la película Sweet Charity (1969. Shirley McLaine, Ricardo Montalban). La escena muestra un desfile de moda con bailarinas en vestidos trapecio que danzan una coreografía muy al estilo de “”The Aloof””; el espíritu de los años 60 es innegable mientras la histeria del diseñador porque su modelo principal ha ganado tres kilos, resulta obvia.

Se trata de una comedia que ha llevado a la exacerbación el lifestyle de quienes integran la feroz industria de la moda nacional. Veo a un diseñador súper exitoso, millonario, con jet privado, séquito de amigos y empleados muy estilosos, con un atelier envidiable, moderno y vanguardista ubicado en un muy exclusivo fraccionamiento residencial, que además cuenta con el apoyo de una socia –Cecilia Suárez- súper estilizada y que de vez en cuando se vuelve protagónica –¡ajá!-.

Pienso en los diseñadores mexicanos de carne y hueso y me cuesta imaginar a alguno de ellos viviendo de esta manera, a menos que pertenezcan  a la new high society, se codeen con algún mirrey de ingresos turbios  o bien porque son íntimos amigos de alguna princesa influencer capitalina, regia o tapatía. Creo que debo recurrir a una decena de diseñadores de moda verdaderos para que nos cuenten que tanto es verdad y que tanto es fantasía wannabe.

Resulta que Evaristo se relaciona con una modelo/diosa –Aislinn Derbéz- que viste como diva 24/7, todas las modelos profesionales seguramente soltaron la carcajada ya que lo más natural es verlas en athleisure. Después de haber seducido a 322 mujeres, ahora ‘Evo’ necesita con urgencia un novio-trofeo –Renato López/Sandro- para amortiguar el rumor de su verdadera preferencia y así evitar un escándalo que podría arruinar su carrera y economía.

El protagonista vive y disfruta como si fuera Valentino, Roberto Cavalli o Donatella, los escenarios que lo rodean son no menos que fastuosos y exquisitos, la Casa Orgánica del arquitecto Javier Senosiain se retrata como el hogar donde Evaristo creció y las mansiones acapulqueñas se muestran como punto de reunión, ya que andaban en el mood de riqueza, bien pudieron ambientar una fiesta decadente en la icónica Casa Arabesque de los Barones di Portanova.

Lo que me ha parecido excelso es la inclusión y homenaje a marcas mexicanas como Pineda Covalín, Ricardo Seco, Alexia Ulibarri, Yakampot, Sandra Weill y Cihuah de Vanessa Guckel, entre muchos otros. Igualmente merece un sonoro aplauso la mano de quien se encargó de realizar las ilustraciones y bocetos de Evaristo.

La verdad es que el styling ejecutado para cada personaje es bastante bueno, exceptuando la representación de un Karl Lagerfeld jovencísimo, así mismo, la imagen del crítico de moda interpretado por Mario Iván Martínez quedó desconfigurada gracias a que parecía más una imitación de María Félix que una referencia a verdaderos críticos y columnistas mexicanos, jamás he visto a Marco Corral, Lupita Aguilar o Toledo con tremenda estampa, en cambio sí vemos a muchos posers con el look.

Entre los ires y venires de la película, Miguel Rodarte/Evaristo se enfrenta ante su propio descubrimiento, quizás como bisexual o simplemente como un ser que se ha enamorado poco a poco de su asistente Sandro, gracias al trato ‘cotidiano’, de tal manera que la conclusión expone a una pareja ‘threesome’.

La verdadera historia se ha perdido entre clichés y tanto caramelo añadido a la receta. Los pocos momentos veraces quedan resumidos a ciertos cuadros: uno donde Renato López/Sandro ‘sufre’ por amor, aunque no deja de ser teatral el asunto, otra con la breve participación de Ana de la Reguera, quien se burla de sí misma diciendo que siempre se enamora de hombres mucho mayores que ella, finalmente la escena más certera ha sido aquella en que Evaristo aparece con su ‘novio’ para cerrar el desfile de su colección, recordándome los suspiros y aplausos que generaron Montserrat Oliver y su novia Yaya Kosikova al final del recorrido de GRIMAU durante la reciente edición de MBFWMX.

Lograron un producto comercial a base de clichés, ideas ‘voladas’ y un glamour casi satírico para mandar un mensaje: “”Vive y deja vivir, los seres humanos somos naturales, la sexualidad es sólo una preferencia, no una diferencia”.

Ciao!

“Your problem, Mr. Marchand, is that you’re preoccupied with stereotypes. I think it’s as simple as you’re one kind of man, I’m another… One that doesn’t have to prove it. To myself, or anyone”. Victor/Victoria.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>