Ambar Mexicano, la gema más codiciada.

El ámbar, gema preciosa de origen vegetal es una resina fósil de apariencia transparente y brillosa, en gran variedad de tonos que van desde el amarillo transparente, amarillo cognac, café, rojo, azul, verde hasta negro o musgo. Por su alto valor estético es sumamente cotizado en el mercado de la joyería.

En las Américas encontramos yacimientos de ámbar en Colorado y Arkansas, Estados Unidos; en República Dominicana, en Colombia y en México.

 

¿En dónde se encuentra la mayor producción de Ámbar Mexicano?

En México esta resina se obtiene principalmente de Chiapas, por lo que el ámbar de Chiapas cuenta con denominación de origen, titulo otorgado en el año 2000. La denominada Zona del Ambar se encuentra integrada por los municipios de Simojovel, Huitiupán, El Bosque, Pueblo Nuevo Solistahuacán, Pantelhó, San Andrés Duraznal y Totolapa.

Simojovel de Allende se reconoce como el productor más importante; esto se debe a que hace aproximadamente 25 o 30 millones de años la región estuvo poblada por árboles de Hymenaea con enorme producción de resina, por lo cual la resina extraída de las minas que se encuentran en esta zona es perteneciente a la era cenozoica.

Hubo un tiempo en el que el ámbar llegó a valer más que el oro, ya que lo consideraban la sustancia del sol, con él los Zinacantecos elaboraban bezotes, narigueras, orejeras y cuentas de collares, designados solo para la clase social alta como lo eran sacerdotes, guerreros y la nobleza.

 

El Ámbar Mexicano en la actualidad

Hoy en día el ámbar es utilizado por indígenas chiapanecos con fines mágico-religiosos, por comerciantes para la compra y venta y por coleccionistas tanto nacionales como extranjeros por el valor que cada pieza representa ya que son consideradas pequeñas capsulas del tiempo. El ámbar extraído del sureste mexicano cuenta con un valor más alto ya que en estas piezas se pueden encontrar pequeños insectos, burbujas de agua o aire e incluso polen atrapado en esta resina y por las condiciones atmosféricas del estado se puede encontrar el ámbar en todas sus variantes de color.

Su valor monetario varía según apariencia; el ámbar amarillo es más barato que el ámbar rojo y que el verde ya que estos dos últimos son más escasos.

En lo últimos años la fiebre por el ámbar se ha intensificado provocando una afectación en artesanos y mineros que suministran esta gema a joyeros locales, puesto que los comerciantes extranjeros se llevan las mejores piezas dejando a los locales piezas de poco valor. El proceso de comercialización también representa desventajas para los mineros y sus familias ya que el intermediario es el que se lleva la mejor parte de la venta.

El mercado chino ha desarrollado especial interés en el ámbar amarillo ya que es empleado para la creación de figuras de Buda y a pesar de que el lugar que se tiene registrado como fuente original del ámbar es la región del Mar Báltico, los europeos recurren al ámbar rojo de la región mexicana que a diferencia del Báltico cuenta con pigmentación  natural creando una alza exorbitante en los precios del ámbar nacional, el ámbar se vende por piezas o por gramos llegando a costar hasta $100,000 la pieza.

Por estas razones el ámbar representa uno de los productos mexicanos más codiciados a nivel mundial.

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